Aprendizaje Módulo Desarrollo Humano y Social.
Lecciones aprendidas en calidad de gestores activos del Desarrollo Social y Humano.
El camino del desarrollo humano es un camino que decidí no andar durante 10 años o más. Inherentemente la sensación de nadar contra la corriente es inevitable cuando se trata de analizar la situación de las personas y su futuro. Para la gran mayoría desarrollo humano es tener la comida del día, un techo que los cubra y una mujer o un hombre que les satisfaga los deseos bajoventrales. Nada los diferencia del resto de animales que habitan la tierra.
Pocos son los que buscan encontrar un motivo o una excusa para respirar en este planeta. Eso es lo más difícil de hacer, cuando los pocos que lo hacemos, aceptamos que la vida no tienen ningún sentido y que es nuestro deber buscar para qué carajos servimos y qué vamos a hacer.
Para esas personas, desarrollo humano es encontrar un “trabajito” que les provea esos recursos y sacarlos de esos pensamientos es lo más difícil. Pero pasa algo, imaginémonos un obrero en Bristol o en Manchester en Inglaterra… ¿pensará distinto? Indudablemente no, allá también hay gente que vive en casas de interés social y que la ven dura para conseguirse el día a día, pobres hay en todos lados. Pero es uno de los países más desarrollados, la metrópoli de la CommonWealth que reúne muchos de los países más ricos del planeta: Australia y Nueva Zelanda entre ellos. La diferencia radica en los niveles mínimos que se han logrado: los policías por cada 1000 habitantes, los graduados por cada 10 mil habitantes, la cantidad de investigadores que hay en el país y el presupuesto nacional que se destina para ellos, esas cosas son las que hacen la diferencia en lo que llamamos Desarrollo Humano y Social, aunque las diferencias sociales son comparables, pero el desarrollo humano no lo es, porque responde a las necesidades culturales individuales o de una comunidad. No es posible decir que el desarrollo humano de una comunidad budista en Nepal es menos que el desarrollo humano que se logra en Boston. En este aspecto el relativismo es inevitable.
Pero la gran lucha está en la exclusión, que cada cual tenga la posibilidad de optar, de poder decir quiero ser tal o cual cosa y que lo pueda hacer, y que el que no lo desee no lo haga y viva una vida plana. Ese es el verdadero desarrollo humano y social, que podamos vivir la vida que queramos y no la que nos tocó vivir. No opino que las diferencias sociales deben acabarse, si eso sucede entonces nadie querría progresar.
Es importante analizar el modelo económico. Todo está interrelacionado con el poder económico de una nación. Quien produce mucho, vende mucho y tiene plata para repartir, el bienestar común radica en que la balanza comercial sea conveniente para una nación. Que la reinversión social sea alta, que la captación de impuestos sea alta y que estos se vean luego representados en las obras públicas o los planes de desarrollo.
Pero si no hay dinero, o una crisis hace que lo que se tiene cada vez valga menos pues eso hará que pasen cosas como las que sucede en Colombia, en donde nuestra moneda vale casi 2000 veces menos que el dólar, que no hay trabajo para la gente porque todo lo terminamos importando, porque no hay factores de producción para aprovechar los recursos, que la mitad de los que recogemos al año se va para pagar deudas con bancos internacionales, etc. Así no hay quien pueda. Vivimos tiempos difíciles y se pondrán peor.
El desarrollo Humano con identidad o sin ella, visto desde el oficialismo o desde la oposición, o desde una comunidad alejada requiere una representación política que colabora en defender sus derechos, que los cree y no permita que sean obviados. Pero ese desarrollo requiere de apoyo y solamente el que significa que se tenga interés en él. Se requiere de una inversión de recursos económicos a mediano y corto plazo, sin esto no hay nada.
Los modelos de desarrollo son variopintos, amplios o personalizados. Pero todos requieren del motor interno del o de los directos beneficiarios, a nadie se le puede imponer que viva mejor o que tenga más responsabilidades. Un Estado no lo puede hacer, una ONG no lo puede hacer. El desarrollo a escala humana requiere del humano, como gestor y como beneficiario y requiere de un gobierno responsable que permita que suceda.
El desarrollo ambiental es más sufrido aún. La naturaleza no piensa en los términos humanos y los humanos no lo hacemos en los términos de la naturaleza. Más bien pensamos en los términos del dinero y la rentabilidad. Así que sin dinero y sin voluntad poco podremos lograr. El ejemplo palmario es el derrame de petróleo de la BP en el golfo de México. Lo que pagará es irrisorio frente al desastre que está causando y que tardará décadas en recuperarse.
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